ciclismo

Mantenimiento básico de tu bicicleta después de cada salida

Diez minutos de cuidado después de cada ruta alargan la vida de tu bicicleta y evitan averías. Te enseñamos la rutina de limpieza, lubricación y revisión que todo ciclista debería conocer.

Mondalgo 2 min de lectura
com

Limpieza y lubricación: la rutina de 10 minutos

El polvo y el barro son el peor enemigo de tu transmisión. Una rutina corta después de cada salida es mucho más eficaz que una limpieza a fondo cada varios meses.

  1. Enjuaga con agua a baja presión. Evita las hidrolavadoras: el chorro fuerte mete agua en rodamientos y suspensiones.
  2. Limpia la cadena con un trapo o un desengrasante específico, girando los pedales hacia atrás.
  3. Seca bien la bici, sobre todo la cadena, para evitar óxido.
  4. Lubrica la cadena: una gota en cada eslabón, gira los pedales y retira el exceso con un trapo. Lubricante de más atrapa suciedad.

¿Lubricante seco o húmedo?

El seco atrapa menos polvo y es ideal para el clima de la costa y los cerros. El húmedo dura más en condiciones de humedad o barro, pero se ensucia más rápido.

La revisión rápida antes de cada ruta

  • Presión de llantas: revísala siempre. Para MTB, una presión algo menor da más agarre; consulta el rango indicado en el flanco de la llanta.
  • Frenos: aprieta ambas palancas. Deben frenar firme antes de tocar el puño. Si las pastillas chillan o se sienten esponjosas, es momento de revisarlas.
  • Ejes y tornillos: comprueba que las ruedas estén bien cerradas y que el manillar no gire respecto a la rueda.
  • Cambios: pasa por todos los piñones en un recorrido corto para comprobar que no salte la cadena.

¿Cuándo llevarla al taller?

Un mantenimiento completo cada 3 a 6 meses, según cuánto ruedes: purgado de frenos, servicio de suspensiones, revisión de rodamientos y ajuste fino de cambios. Si notas ruidos nuevos, no esperes: casi siempre es más barato arreglarlo pronto.

Encuentra repuestos en Componentes.

  • ciclismo
  • mantenimiento
  • mtb
Compartir